lunes, 6 de junio de 2016

(NAVI) The Call -Oneshot-


Título: The Call

Parejas: NAVI (N + Ravi)

Tipo: Yaoi

Géneros
: AU, romance, drama, fluff

Clasificación: PG–13

Descripción: una llamada inesperada amenaza con tambalear la relación que mantienen HakYeon y WonSik.

Notas: viendo algunos cuts de Weekly Idol apareció uno en el que los MC llamaban a N, pero quien cogía el teléfono era Ravi… y la inspiración vino a mí sin que pudiera evitarlo. Espero que os guste ^^

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WonSik se encontraba tumbado sobre la cama descansando y recuperando fuerzas aquella mañana, después de toda la actividad que había realizado el día anterior. El mundo de los sueños era el lugar en el que vivía en aquellos instantes, pero un ruido infernal comenzó a sonar repentinamente y comenzó a alejar el mundo de los sueños de él. WonSik no quería despertar, de hecho, lo que menos quería era abrir sus ojos, pero tuvo que hacerlo porque si no aquel ruido no dejaría de molestarlo.

Con los ojos todavía medio cerrados, buscó a tientas con su mano sobre la cama hasta dar con el aparato infernal que estaba haciendo aquel ruido, descubriendo que era un teléfono móvil. El suyo no sonaba de aquella forma, así que supuso que sería el de HakYeon. Tomó el teléfono con su mano y lo observó, abriendo un ojo solamente lo máximo que pudo, descubriendo que no era una alarma, sino una llamada, una llamada de un número que no tenía nombre, sino una serie de corazones. Llevaba unos minutos sonando y la persona al otro lado no había desistido por lo que debía ser algo importante.

WonSik miró a su alrededor, buscando a HakYeon en la habitación del hotel en el que habían pasado la noche; sin embargo, no lo halló. Con un suspiro, decidió que lo mejor que podía hacer era contestar al teléfono.

—¿Hola? ¿Quién es? —preguntó.

Su voz sonaba bastante más grave de lo habitual, y quizás un poco ronca, pero acababa de despertarse y al menos era mejor que la voz de ultratumba que solía tener siempre recién levantado.

—¿HakYeon? —cuestionó una voz femenina al otro lado del teléfono.

WonSik no recordaba haber escuchado aquella voz antes, tampoco recordaba que HakYeon tuviera guardado el número de alguna chica solo con corazones y eso lo mosqueó un poco, pero no dejó que se le notara cuando contestó.

—No. Soy WonSik.

—¿Y dónde está HakYeon oppa? —preguntó la chica.

Oppa.

Por cómo había dicho aquella palabra WonSik pudo sentir que la chica conocía bastante bien a su novio, aunque él no conocía a esa chica misteriosa.

—No lo sé —respondió—. Me ha despertado su teléfono y lo he cogido para no perder la llamada, pero no sé dónde pueda estar.

—Oh… bueno… —la voz de la chica pareció decepcionada y WonSik se lo anotó como un pequeñísimo triunfo—. ¿Le puedes decir cuando regrese que me llame?

—Por supuesto.

La llamada finalizó y WonSik se dejó caer en el colchón como un peso muerto, suspirando mientras sostenía el móvil de su novio, pensando si era o no una buena idea mirar sus conversaciones. Si lo hacía, probablemente descubriría quién era aquella chica que había llamado… pero WonSik no quería realmente traicionar la confianza de HakYeon por aquello, prefería darle la oportunidad de que se explicara.

Solo habían pasado un par de minutos cuando la puerta que llevaba al baño de la habitación se abrió y por ella apareció HakYeon con una toalla atada en su cintura y con el pelo oscuro goteando levemente sobre sus hombros. Inmediatamente, se quedó parado al ver que WonSik estaba despierto, pero luego le dedicó una cálida sonrisa antes de terminar de acercarse a él y sentarse en la cama. WonSik sabía que lo siguiente que iba a hacer el mayor era acortar la poca distancia que los separaba para darle un corto beso en los labios a modo de buenos días, así que cuando este se dispuso a hacerlo, le giró la cara.

—Oh. ¿Sucede algo? —preguntó.

Se notaba preocupado por la reacción de WonSik, pero este no le contestó, simplemente tomó el teléfono móvil y le dio a llamadas recientes antes de enseñarle la pantalla a HakYeon. El silencio se apoderó de la habitación del hotel durante los instantes en los que el chico tardó en procesar lo que quería decirle con aquello, pero en cuanto lo hizo, su voz se elevó y rompió todo el silencio.

—¿MinAh ha llamado? —cuestionó—. ¿Lo has cogido? ¿Por qué lo has cogido?

Aquellas preguntas tomaron desprevenido a WonSik. Él esperaba que HakYeon comenzara a negar rápidamente cualquier relación con la chica que había llamado y que se pusiera nervioso, no que casi le increpara haber cogido aquella llamada.

—Sonaba —respondió, quitándole importancia a ese hecho—, así que lo cogí.

—¿Qué te ha dicho?

—Solo preguntó por ti y le dije que no estabas —contestó.

—Espera un momento.

HakYeon se dispuso a levantarse de la cama con el móvil en la mano para ir a cualquier lugar lejos de él y hablar con la tal MinAh, pero WonSik lo tomó de la muñeca y no lo dejó ir. El mayor lo miró a los ojos, pidiéndole silenciosamente que lo soltara, pero él apretó firmemente su agarre.

—No te dejaré ir hasta que no me expliques quién es ella —dijo.

Ambos se miraron fijamente a los ojos, haciendo una especie de competición para determinar quién tenía la razón. Solo podía ganar uno, aquel que pudiera mantener su mirada en el otro durante más tiempo. Quizás fueron solo unos segundos o quizás fueron algunos minutos, pero HakYeon finalmente desvió su mirada, mordiéndose el labio inferior con fuerza.

—Ella es mi novia —respondió.

WonSik sintió cómo su corazón empezaba a resquebrajarse lentamente al escuchar aquellas cuatro palabras. Era una oración muy simple y muy sencilla, una oración que entendería hasta la persona más estúpida del mundo, una oración que le hizo un gran daño interno.

—¿Qué? —cuestionó—. ¿Tú novia? —WonSik no podía creerlo—. ¿Entonces yo qué cojones soy, HakYeon? ¿EH? ¡EXPLÍCAMELO! —exigió.

—No sabía cómo decírtelo porque sabía que algo así pasaría —murmuró él.

—¿Cómo no iba a pasar esto? —preguntó, mirándolo fijamente a los ojos—. Estás saliendo conmigo, pero tienes la poca vergüenza de estar a la vez con una chica.

WonSik bufó y comenzó a negar con la cabeza, a la vez que soltaba por fin la muñeca de HakYeon. No quería tener ninguna clase de contacto con él. El mayor buscó su mano con las suyas, pero éste la apartó.

—No es mi novia porque yo quiera —le respondió HakYeon—. Yo quiero estar contigo.

—Ya se ve… —murmuró de forma irónica.

—¡Es la verdad! —contestó el otro, alzando su voz, haciendo que WonSik lo mirara de nuevo—. Ya sabes que mi familia es muy conservadora —explicó—, y tengo 25 años pero jamás les he llevado una novia a casa, así que antes de que todo el mundo comience a hablar de que las mujeres no me atraen en absoluto ellos han decidido cortar por lo sano y arreglar con MinAh que nosotros salgamos juntos.

WonSik escuchó aquella explicación atentamente y luego asintió con lentitud. Sabía perfectamente cómo era la familia de HakYeon. Hacía un par de meses se había quedado en su casa durante un fin de semana y las miradas que había recibido a pesar de haber sido presentado como simplemente un amigo no le gustaron nada. Era una familia muy conservadora en la que no tenían cabida los homosexuales.

—Por favor… créeme… —le pidió HakYeon, con los ojos medio empañados en lágrimas—. Yo te quiero… solo a ti…

Y WonSik no pudo mantener más las distancias.

Fuertemente abrazó el cuerpo de HakYeon, meciéndolo para que las lágrimas que comenzaban a aflorar en sus ojos finalmente no llegaran a surcar sus mejillas.

—Lo siento —murmuró en su oído—. ¿Por qué no me habías dicho antes todo esto?

—No quería que te preocuparas —susurró HakYeon, sorbiendo sus mocos.

WonSik esbozó una pequeña sonrisa antes de separarse del cuerpo del mayor para poder mirarlo a sus acuosos ojos. Con sus manos comenzó a secarlos para que no llorara y luego le dio un corto beso en los labios.

—Yo también te quiero —respondió de esa forma a su anterior confesión—, por eso he reaccionado de esta forma cuando me has dicho lo de esa chica.

—Lo sé… es normal —murmuró HakYeon—. Siento no habértelo dicho. No quería involucrarte en los problemas con mi familia.

—No pasa nada —WonSik le dio otro pequeño beso, pero esta vez en la frente—. Solo tenías que habérmelo contado para poder hacer algo, para poder pensar ambos en una solución.

—Lo sé… lo siento…

WonSik abrió sus brazos de nuevo y HakYeon se refugió en ellos como anteriormente había hecho. Aquella llamada telefónica había provocado su primera pelea y también su primera reconciliación. WonSik se sentía todavía más cansado que cuando se había despertado por la tensión que había acumulado en los últimos minutos y que lo había abandonado, dejando sus músculos relajados y su cuerpo agotado. Por eso, arrastró a HakYeon a tumbarse sobre él en la cama, importándole muy poco a ambos que WonSik estuviera en calzoncillos y con el sudor de la noche anterior todavía pegado a su cuerpo y que a un recién duchado HakYeon se le cayera la toalla.

Simplemente necesitaban saber que se tenían el uno al otro sucediera lo que sucediera.





Notas finales: N y MinAh (Girls’ Day) mantuvieron una relación durante los años 2013 y 2014, por eso ha sido ella la elegida para aparecer en el fic.

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