¿Cuanto tiempo llevaba metida en la cama sin salir? ¿Días? ¿Semanas? A ella le parecían meses, de lo lento que había transcurrido el tiempo. Solo dormía, lloraba y se lamentaba por todo. Le había pedido a su madre que llamara a Zelo para decirle que las clases se aplazarían, no quería salir de la cama, ni de su cuarto, solo para lo necesario.
Un día, se levantó y se acercó al baño. Con sus manos, se echó agua en la cara, agua fría. Veía su aspecto reflejado en el espejo. Su imagen era demasiado triste. Unas marcadas ojeras, adornaban sus ojos, cansados y su piel estaba más pálida e lo que era normalmente.