Estaba ya donde quería ir. Cogió aire, y empujó con las dos
manos la enorme y pesada puerta, abriéndola lentamente. Llegar hasta allí le
había costado, para que engañarse. Había muchos guardias por aquella zona, y él
era fácil de reconocer. Todos ellos le conocía, pero no estaban de su parte.
Ahora se sentía mucho mejor, mucho más fuerte, más poderoso.
Pero había por su cabeza una idea que rondaba su mente. Cuando veía hacia aquí,
mucho de los vampiros que se encontraba, ya estaban muertos. ¿A caso ya se
había colado algún vampiro del otro clan? Bueno, eso a él le importaba poco, su
misión era derrotar a Siwon, y eso era lo que iba a hacer.

