CAPITULO 4
Llegamos al hospital y una enfermera hablo con mi madre en la sala de espera, mientras, yo le explicaba a Leah porque estábamos allí, ella se quedó pálida y yo solo quería llorar, mi padre podía haber muerto de un infarto.
Tan pronto como pude llame a los chicos y al manager para informarles de lo que había ocurrido, estaba claro que no podía ir a ensayar ni a cumplir con las obligaciones de la agenda.



