sábado, 22 de abril de 2017

(KiHyuk) Tell Me Why -Mini Serial- Capítulo 3


        Notas: ¡Muy buenas! Ya tenéis de nuevo otro capítulo más de este Mini Serial. Aún no han comenzado las cosas fuertes, pero es porque primero hay que comprender un poco la situación de ambos. Eso sí, a partir de este capítulo, todo empieza a ir más serio y por fin se sabrá que le pasó a Kihyun, pero mientras, a disfrutar de este capítulo.


        Habían ido transcurriendo los días, y Minhyuk disfrutaba cada noche en el comedor social volviendo a ver a Kihyun. Siempre intentaba sacarle conversación. A veces le costaba que el chico dijera algo, pero al menos mantenía de vez en cuando alguna agradable conversación.

        Lo cierto es que habían transcurrido ya varias semanas. Todos los días se sentaba un rato con Kihyun bajo la atenta mirada de Jooheon. Pero nunca le daba motivos para sospechar, ya que procuraba estar el tiempo justo sentado a su lado. Aunque no el tiempo suficiente que él quisiera.

        Poco a poco había conseguido entablar una reciente amistad con Kihyun. Ya incluso le contaba algunos de sus problemas en su trabajo, lo agobiado que a veces estaba. Y el vagabundo lo escuchaba muy atento, muy interesado en lo que le decía. Él no tenía mucho que decir, pero estaba muy pendiente de lo que decía.

        Minhyuk mientras tanto había estado buscando en comisarías y hospitales si había alguien buscando a una persona perdida. Quería ver si alguien se acordaba de Kihyun y lo estaba echando de menos. Alguna familia tendría que tener ¿no? Pero había tenido muy poca suerte con su búsqueda. Aun así no se rendiría.

        Minhyuk no había podido evitar cogerle cierto cariño a Kihyun. Más de lo que se hubiera imaginado, pero es que el chico se hacía de querer. Además, era tan amable y atento con él, que solo podía estar pendiente suya. Incluso, en su trabajo, se descubrió a sí mismo pensando en Kihyun. En lo deseoso que estaba de que llegara la noche para verlo.

        Pero desgraciadamente, el comedor social no lo abrían los fines de semana. Estaban a domingo. Llevaba dos días casi sin verlo y tenía la sensación de que acabaría subiéndose por las paredes si no podía observar los hermosos ojos de Kihyun al menos durante unos segundos.

        Esa tarde-noche, optó por salir a pasear un poco para no seguir pensando en él. Se acabaría volviendo loco ¿cómo había llegado a tal punto que solo estaba él en su cabeza? ¿Cuándo había sucedido eso?

        Hacía bastante frío, demasiado. Caminaba a paso ligero para entrar en calor. Poca gente estaba fuera, en la calle, y con razón. A pesar de ser domingo, no pegaba mucho estar en la calle, si no en un lugar calentito con tus amigos o con la familia. Minhyuk estaría con alguien, si tuviera con quien estar. Pero no estaba tan mal estar solo ¿no?

        Sumido completamente en sus pensamientos, acabó llegando a una calle donde un pobre vagabundo estaba mendigando por algo de dinero. Minhyuk se sintió mal. Conocía a muchos y no poder ayudarlos a todos, le dolía no hacerlo.

        Sin embargo, conforme iba avanzando, su corazón se encogió. De lejos ya pudo diferenciar esas zapatillas fluorescentes y ese abrigo que en su momento fue suyo. El vagabundo que pedía algo de dinero, era Kihyun. Con el frío que hacía y estaba tirado en la calle intentando conseguir algo de dinero para comprarse algo de comida.

        Cuando estuvo a su altura, Minhyuk se detuvo. Lo observaba fijamente, sin poder decir nada. Kihyun se percató de su presencia. Cuando sus ojos se encontraron, sintió tanta pena al ver vergüenza reflejada en su mirada.

        Kihyun no dijo nada, simplemente le mantuvo la mirada a la espera de que Minhyuk dijera algo. No se atrevía, pero lo necesitaba.

        -Hace mucho frío… -murmuró a Kihyun-. Levántate, por favor…

        -¿Para qué? Estoy intentando sobrevivir un poco -escuchó a Kihyun diciéndolo sinceramente-. ¿Qué haces aquí?

        -Estaba paseando… Por favor, levántate, no te quedes ahí tirado. Está todo sucio. Hace mucho frío. Vas a pillar un resfriado o algo peor, por favor…

        -Si me voy, otro vendrá y me quitará el sitio. Es un buen lugar, no corre tanto aire y pasa gente amable que deja algo de dinero -sus palabras tenían un toque que a Minhyuk no le gustó nada. Era como si hacer eso fuera una costumbre que había asumido de por vida.

        -Vente conmigo, por favor -le cogió del brazo para llevarse. Kihyun se revolvió para soltar el agarre, pero en sus circunstancias, Minhyuk contaba con más fuerzas.

        -No quiero irme a ningún lado -cuando protestaba para no ir a ningún lado, las tripas del vagabundo sonaron. Estaba hambriento.

        -¿Tienes mucha hambre? -con preocupación, consiguió ponerlo en pie-. Solo será un momento, te invitaré a comer algo caliente.

        Ante esa oferta tan tentativa, Kihyun no podía negarse. Llevaba todo el día pasando mucha hambre y apenas había probado bocado, así que acabó dejándose llevar. Tenía la sensación de que por mucho que insistiera, el chico se lo iba a llevar.

        Y prácticamente así fue. Agarrando a Kihyun del brazo, Minhyuk caminaba a su paso por la calle. Se le había ocurrido llevarlo hasta un puesto cercano de fideos. La gente los observaba al pasar a su lado, pero poco le importaba. Que comiera algo Kihyun era su prioridad.

        Pronto llegaron al puesto que por suerte no estaba muy lleno. La mirada de la dueña recorrió a Kihyun de arriba abajo, pero tuvo que enfrentarse a la de Minhyuk. A pesar de su desaprobación por atender a un vagabundo, la mujer aceptó cuando se dio cuenta que el que iba a pagar era el chico que no lo era.

        -Por favor, dos tazones de fideos bastante cargados -le indicó Minhyuk a la mujer, asegurándose que no siguiera mirando a Kihyun así. Hasta él mismo se sentía mal.

        -¿Esto se supone que es otro favor tuyo por pena? -escuchó decir de pronto a Kihyun.

        -Dilo como quieras, pero estás hambriento y helado. Unos fideos bien calientes no te harán nada malo. Al contrario, y tú bien lo sabes, así que deja de poner pegas y aprovéchate de mí buena fe.

        Kihyun no dijo nada, pero no apartaba la mirada del otro chico. Minhyuk le sonrió ampliamente, su mejor sonrisa. No iba con segundas y eso lo quería dejar claro. Solo lo ayudaba porque le salía de su corazón.

        Cuando la mujer les puso la comida ante ellos, a Minhyuk no le dio tiempo a decir nada cuando el vagabundo parecía abalanzarse sobre su comida. Minhyuk observó cómo devoraba los humeantes fideos. Estaba completamente seguro que debían quemar, y mucho, pero a Kihyun no le parecía molestar eso.

        Abrió una botella de soju y le sirvió un poco a Kihyun. Se bebió el pequeño vaso de una tragantada. Asombrado, le volvió a rellenar el vaso. Pocos segundos después, justo cuando él estaba probando los suyos, Kihyun acabó su plato.

        -Tenías mucha hambre ¿verdad? -cuando Kihyun se dio cuenta de su pregunta y de lo poco que había tardado en comerse lo suyo, asintió con la cabeza, avergonzado.

        Minhyuk sonrió de forma inconsciente. Era de lógica lo que acababa de decir siendo el pobre chico una persona sin hogar y sin dinero. Miró su comida, casi intacta. Él seguiría teniendo algo cuando llegase a su propia casa, pero Kihyun no. Tomó el bol de sus fideos y lo puso ante el otro, que lo miraba sin entender nada.

        -¿Por qué me estás dando tu comida?

        -Es para ti, yo no tengo mucha hambre, la verdad. Pero tú sí, así que por favor, cómetelo por mí -le rellenó de nuevo el vaso vacío de soju con una amplia sonrisa. Sabía que no le haría gracia a Kihyun, pero era su decisión.

        -Bueno… Gracias… -Kihyun comenzó la comida bajo su atenta mirada. Estaba disfrutando de la comida y él estaba disfrutando al verlo tan animado.

        Una loca idea cruzó la cabeza de Minhyuk. Aquello ya de por sí no estaba bien, pues mucho menos su idea. Pero al observar al pobre chico ante él, con esas ropas tan sucias, son esos pelos enredados alrededor suya y esas barbas en las que se quedaban algún que otro fideo enganchado a veces, no pudo evitar sentir pena.

        Nadie debía pasar por una situación como esa, todos tenían derecho a una vivienda y a una comida digna, por eso se unió al pequeño comedor social. Sin embargo a veces creía que no era del todo suficiente. Pensaba que debían hacer algo más por esas personas que no tenían nada. Pero no era tan fácil ayudarlos. Incluso había llegado a encontrarse con gente que no quería ayuda, que prefería seguir viviendo así, sin controles y sin deberle nada a nadie ¿pero eso era vida?

        -Oye… -llamó Minhyuk su atención tras un rato en silencio-. ¿No te gustaría saber nada sobre tu familia?

        -No… -murmuró Kihyun una vez que meditó su respuesta.

        -¿Por qué no? Es tu familia, seguro que tenías una y que te querían mucho -insistió.

        -No sé lo que es tener una familia porque no recuerdo que es tener una -su respuesta sonó a una excusa predeterminada y ensayada. No supo por qué, pero Minhyuk no se la creyó. Es por eso que intentó seguir con la conversación.

        -Uhm… entiendo… ¿y tampoco te gustaría saber quién eras antes? Ya sabes, que vida tenías, en qué trabajabas…

        -No me lo he plantado -Kihyun se encogió de hombros sin mirarle a la cara.

        -Venga ya, ¿y no tienes curiosidad por saberlo?

        -¿Y tú? ¿Por qué tienes tú tanta curiosidad por saberlo? -Kihyun desvió el objeto de atención en el momento que se vio acorralado.

        -Bueno, si tengo esa información podré ayudarte a buscarte la vida que tenías antes ¿no crees? -Minhyuk lo dijo de todo corazón, sincero. Pero al parecer su sinceridad no era suficiente en esa ocasión para tranquilizar a Kihyun.

        -Pues ahórratelo, no me interesa tu ayuda -Kihyun lo ignoró y siguió comiendo, pero el otro no se dio por vencido tan fácilmente.

        -Lo quiero hacer, de verdad…

        -¡Te estoy diciendo que no! -le cortó al instante Kihyun. No estaba muy cómodo con esa conversación. Ahí había algo más. Tal vez sí que recordaba algo más que no quería decir.

        -¿Es en serio? ¿Quieres seguir viviendo tu vida así? -se atrevió a preguntar Minhyuk cuando unos terribles segundos pasaron, donde el otro retomó su comida.

        -No, no quiero seguir así -acabó confesando. Pero al ver que Minhyuk abrió los labios para decir algo muy entusiasmado, le cortó de nuevo-. Pero tampoco quiero saber si tenía una familia, quienes son o quién era yo antes. Si estoy aquí sin saber nada de eso, es por algo.

        Minhyuk frunció los labios ante la manía que tenía ese chico de responderle de manera, que él se quedaba sin palabras. Si no quería ese tipo de ayuda, él buscaría otra cosa diferente.

        -¿Y qué es lo que quieres hacer con tu vida? ¿Qué te gustaría? -Kihyun acabó dejando la comida a un lado ante la insistencia del otro por hablar de él.

        -Ahora mismo acabar los fideos tranquilamente. No me gustaría que se quedaran ahí helados, sería un completo desperdicio ¿no crees?

        Volvió a quedar callado por su respuesta. Tenía la necesidad de saber más, pero ya no tenía métodos para seguir abordándolo. Era como si Kihyun se hubiera cerrado en banda para no tratar el tema. Tal vez estaba llevando todo a un límite que no debería, pero ese era un defecto de Minhyuk.

        -Ya sé que soy un pesado… lo siento, pero es que quiero ayudarte.

        -Me lo imaginaba. Ya te dije que no necesitaba tu ayuda -Kihyun terminó de comer, dejó el cuenco completamente limpio-. Y tampoco deberías haberme invitado a comer. Te acabarás buscando un problema.

        -Eso me da igual. Mi intención es ayudarte en todo lo posible… -comenzó diciendo Minhyuk, queriendo decir ya su loca idea en la que se estaba arriesgando mucho-. Quería saber una cosa… ¿Quieres venirte a casa conmigo?

        -¿Qué? -el rostro desencajado de Kihyun no se lo esperó el otro. Mucho menos su reacción.

        -No es nada pervertido ni nada, eh -quiso explicarse antes de que lo malinterpretara, sin embargo ni eso parecía estar funcionando-. Es por si quieres venirte conmigo, te daré una cama y un techo para que puedas descansar de verdad. Sobre todo, que no pases frío.

        -Estás loco -fue lo único que escuchó decir a Kihyun antes de que se levantara y saliera a paso ligero de allí, dejándolo completamente solo y sin entender nada.

        ¿Qué había dicho? ¿Se había excedido acaso? Había aclarado que no iba con intenciones sexuales ni nada similar ¿por qué Kihyun se había comportado de esa forma?

        Lo cierto es que se había quedado con un mal sabor de boca. Miraba de vez en cuando la dirección por la que se había ido el vagabundo con la esperanza de que volviera, pero no sucedió algo así.

        Suspiró triste. Tal vez sí que se había excedido. Se había puesto pesado y tal vez había cruzado el límite de Kihyun. Se disculpará la próxima vez que lo viera, si es que le volvería a dirigir la palabra por lo entrometido que era ¡tenía ganas de pegarse un cabezazo con algo!

        -Menudo desagradecido… -escuchó a su lado a la mujer encargada del puesto-. Lo invitas a una comida caliente ¿y así te lo paga? No seas más tonto, chico. La gente así son unos desagradecidos en su mayoría. Una intenta ayudarlos y luego ¿qué? Se aprovechan de ti.

        Escuchó perplejo lo que la señora le estaba diciendo ¿era en serio? No pensaba que Kihyun se estuviera aprovechando de él, cuando prácticamente el que le acosaba era él.

        Pagó la cena a la señora y se marchó. Evitó la calle donde antes se había encontrado a Kihyun. No era buen momento para encontrarse, pero seguía preguntándose qué era lo que le había hecho comportarse así. Él solo quería ayudarle…


4 comentarios:

  1. En verdad amo tu historia, acabo de conocerla pero me enamoré inmediatamente. Es pero con ansias tu próxima actualización <3

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    1. ¡Hola!

      ¡Muchas gracias! Me hace muy feliz que te haya gustado y ya hay un nuevo capítulo, hace unas horas que lo he publicado. Espero que te guste también ¡gracias por comentar! <3

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