domingo, 26 de enero de 2014

(EunHae) Baños termales -Oneshot-


Titulo: Baños termales

Pareja: Eunhae (Eunhyuk + Donghae)

Tipo: Yaoi

Genero: Lemon

Clasificación: NC -17

Descripción: De vacaciones, en un hotel, Eunhyuk no puede con sus celos y acaba partiendo solo en busca de tranquilidad, cuando decide entrar a unos baños termales, donde, no por casualidad, esperaba que Donghae estuviese allí.


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-Estamos de vacaciones, así que no contéis conmigo.

Eunhyuk, escapó del hotel sin mirar atrás. No quería saber nada de os demás. Estaba de muy mal humor, no con ellos, claro, pero no quería pagarlo con quien no lo merecía.

Bufó.

Caminó evitando los rayos abrasadores del sol. Hacía calor, normal, estaban en verano, pero no quería sudar y que se le quedara pegada la camiseta de tirantes a su cuerpo. O sabía donde ir, pero lo más lejos de toda la humanidad.
Su mente estaba bloqueada y su corazón parecía que explotaría en segundos. No entendía como podía, con ver tan solo como Donghae se lo pasaba mejor con otros que con él, dolerle tanto.

Más que nada era miedo a perderlo, miedo a que prefiriese estar con otros antes que él. Sacudió la cabeza. No quería pensar en ellos, porque cada vez que lo hacía el pecho le dolía con más intensidad. ¿Por qué le pasaba eso a él? ¿Qué había hecho en otra vida para merecerse eso?

-¡Hola joven! ¿Quiere probar nuestros baños termales? –Una joven vestida con un kimono se dirigía a él, con una agradable sonrisa en el rostro ¿un baño? ¿y por qué no?

Aceptando la propuesta de la chica, entró en la estancia, y en menos tiempo del que esperaba, se encontraba frente un estanque de piedra, decorado con una pequeña catarata y diferentes plantas exóticas a su alrededor. Había acertado al decidir entrar allí.

Retiró la toalla que rodeaba su cintura y lo más rápido que su cuerpo se lo permitió, se metió en el estanque. El agua, caliente, estaba en la temperatura perfecta. El vapor subía dejándolo casi aislado del mundo. Nadó tranquilamente hasta la cascada. Al llegar, dejó que el agua cayera con fuerza sobre sus hombros.

Cada vez se encontraba más relajado, más desconectado del mundo. Ahora podía navegar entre sus pensamientos y sentimientos, sin que nadie anduviera molestando o haciendo ruido a su alrededor. Se agradeció a sí mismo por haberse dado aquel delicioso baño. Tan sumergido estaba que no se percató de la presencia que entró en su misma estancia y que poco a poco se colocó tras él.

-Has huido, sin mí.

Eunhyuk se giró sobresaltado al escuchar esa voz tan conocida para él. Allí estaba, con él, aquella persona que le desvelaba en los sueños, quien ocupaba su mente a cada momento y por quien había huido, buscando tranquilidad.

-¿Cómo me has encontrado? –Eunhyuk no salía de su asombro al ver a Donghae allí, desnudo, con el cuerpo mojado, extremadamente cerca suya.

-No importa como te haya encontrado, lo que importa es que estoy aquí, contigo –Donghae, ya se encontraba tan sumamente cerca de Eunhyuk, que podía sentir su respiración agitada por el desconcierto de verlo allí. Extendió uno de sus brazos, y pasó los dedos por una de sus húmedas mejillas, en una leve caricia.

-Pero… Tú estabas allí… Con ellos… Feliz…

-Pero yo con quien quiero estar es contigo, no con ellos.

Los labios de ambos, se encontraban tan cerca, que se rozaban, sentían el calor y la respiración del otro. Sus ojos estaban fijos en el otro, se dejaban llevar por el momento. Las manos de Donghae, jugaban a arañar la espalda del mono, con las pocas uñas que tenía, mientras, acercaba los labios ahora, al oído de este.

-Ahora, lo que importa, es que me vas a coger, y me vas a hacer totalmente tuyo, sin importar nada –Tras murmurar esas palabras, entreabrió los labios y mordió con suavidad el lóbulo de su oreja, tirando de este hasta soltarlo.

Eunhyuk, no esperaba que aquello sucediera, pero las palabras susurradas por él, habían despertado el calor interior de su cuerpo, y a lo que venía a ser su miembro. Agarró con ambas manos su cintura y lo pegó totalmente a su cuerpo, juntos, uno con el otro, y sin estar dispuestos a separarse.

Unieron sus labios en un beso. Ya no importaba lo que pasara por sus mentes o las dudas o los miedos. Solo estaban ellos dos y su amor. Recorriendo los labios del otro, Eunhyuk, se abrió paso con la lengua, rozando y jugando con la lengua de Donghae, que ahogaba suspiros al sentir los roces de ambos miembros, que con unos sinuosos movimientos, se frotaban, creando una fricción que los encendían cada vez más.

-¿Sabes que te deseo? –Suspiró Eunhyuk al separar sus labios por falta de aire.

-¿Sabes que te quiero sentir ya dentro? –Donghae, bajó sin timidez una de sus manos hasta el miembro del mono, y lo agarró con fuerza para acercarlo más a él. Lo masturbaba lentamente, disfrutando de como el mayor, se mordía el labio, para evitar jadear por las caricias que recibía. El pez, se dio la vuelta, y presionó, con su trasero, el miembro del mayor. Con unos lentos movimientos, los frotaba, completamente. No podía evitarlo, le gustaba sentir su virilidad contra sus glúteos, sintiendo como era dominado por él, él único capaz de hacerle sentir un placer verdadero.

Hyuk al ver aquello, no se lo negó, y agarrando con fuerza su cintura, hizo una simulación, como si lo estuviera penetrando. En un movimiento, el mayor, puso al otro bajo la catarata, de espalda suya, apoyado en la piedra húmeda y mohosa.

-Fóllame, no tardes más y hazme tuyo, Eunhyuk –La voz, gimiente, de Donghae, salía de sus labios, dejando notar todo el deseo y el placer que su cuerpo sentía. La súplica se hizo esperar, Eunhyuk no quería empezar tan pronto, quería hacerle suplicar más por sus atenciones, por sentirlo en su interior.

Lo aprisionó contra la roca, y estando ambos bajo la caída del agua, comenzó a morder parte de su cuello y su hombros, dejando un camino de besos mientras lo mantenía bien cerca suyo.

Jugaba con las manos, buscando acariciar su miembro con los dedos, leves roces que desesperaban a Donghae, que estaba más que necesitado de sentir más, así que como podía, gemía las palabras que de sus labios salían.

-Entra en mí, por favor… hazme el amor, y no pares nunca, destrózame…

Eso era lo que el mono estaba buscando, escuchar esas palabras de él. Con una sonrisa traviesa, mordió con fuerza su cuello, haciendo que el menor gimiera con algo de más fuerza y ganas.

-¿A quién le perteneces? –Eunhyuk, susurró cerca de su oído, esperando una respuesta que por parte de Donghae no podía salir, por orgullo, el cual acabaría perdiendo por él.- ¿A quién?

-A ti, Eunhyuk, a ti y solo a ti, márcame como tuyo, te lo suplico.

Sin esperar ni un segundo más, y satisfecho con su respuesta, el mayor, hizo un leve movimiento con su cadera, y con ayuda de su mano, lo penetró de una sola vez, completamente.

Donghae, ahogó un gemido, de dolor. Estaba deseando que pasara aquello, pero le había dolido tanta dureza. Le encantaba.

Lo embestía, con ganas e intensidad, hasta que comenzó a escuchar los gemidos de placer que el menor dejaba escapar por sus labios, una vez que el dolor desapareció de su cuerpo.

Ambos se dejaban llevar por sus instintos más animales y por el amor que sentían en sus corazones. Se hacían el amor como si fuese la última vez, con amor y deseo.

Eunhyuk disfrutaba de escucharlo gemir, de verlo disfrutar y todo por él, por lo que le estaba haciendo sentir, y le encantaba. Estar allí los dos, solo uno para el otro, sin que nadie estuviera a su alrededor sin dejarles intimidad. No. Aquello era como deseaba estar toda su vida, solo con quien le robó su corazón en su momento.

Se separó por un momento de él, salió de su interior, y le hizo darse la vuelta. Una vez que tenía sus ojos enfrente, le besó con pasión, a la vez que con ambas manos, acariciaba sus piernas, y con fuerzas, lo alza, lo levanta del suelo y le hace abrazarle con estas por la cintura. Con las manos en su trasero, volvió a penetrarle, ya agarrándolo con fuerza, volvió a mover sus caderas de manera frenética, haciendo que gimiera de manera dislocada.

Donghae, se abrazaba con fuerza a su cuerpo. Como lo había echado de menos, como lo deseaba, tanto, que no podía evitar, gemir su nombre entre un jadeo y otro.

-No pares, mi amor, nunca, quiero ser tuyo toda la vida.

-Vas a ser mío, ahora y siempre, deja que te escuche disfrutar.

Ambos se murmuraban diferentes cosas, palabras cargadas de placer, que se fundían con los jadeos y con el murmullo del agua caer.

Donghae, abrazado a él por el cuello, sentía como su cuerpo se estremecía bajo la caída del agua. Gemía de puro placer, gemidos que ya no sabía, ni quería controlar. Simplemente, se había abandonado en los brazos de la persona que más amaba. Este le mordía por el cuello, con fuerza. Pero el sentir sus dientes, lo único que conseguía era que sus ganas por él aumentaran.

Se intentaba mover como podía. Busca sentirlo hasta lo más profundo de sus entrañas. Le daba su cuerpo en aquel acto, pero también le daba su vida y su amor, para toda la eternidad.

Eunhyuk, lo envistió varias veces más, hasta que, una descarga de placer recorrió todo su cuerpo, haciendo que acabara por llegar al deseado orgasmo que ambos anhelaban. Los dos, acabaron a la vez. Donghae sintió, como la esencia del mayor, ahora llenaba su interior. Esa cálida sensación que tanto le gustaba.

Soltó al menor, dejando que el cuerpo de ambos, cayeran sobre las aguas, echados sobre el bordillo, como descanso por lo que allí habían hecho. Una sonrisa de satisfacción y extrema felicidad, adornaba el rostro de ambos hombres.

-¿Por qué eres tan perfecto? –Preguntó Donghae en un susurró, a la vez que le proporcionaba una caricia cargada de ternura.

-No lo sé, dímelo tú –Eunhyuk no aguantó más el momento y se lanzó a besar sus labios en un corto beso.-Pero ya respóndeme ¿Cómo me has encontrado?

-Tu olor de mono se olía a distancia –Una suave risa inundó la sala. Era una broma, sí, pero Donghae no le podía decir, que aquello ya lo había planeado él con anterioridad debido a los escasos momentos de intimidad que tenían para ellos solos.

Con una mirada fugaz a sus labios, volvían a estar besándose. Tenía el día libre, sin nadie más que fuera testigo de sus actos, así que lo aprovecharían todo lo posible y se dejarían llevar por el amor que profanó una vez hace tiempo, sus corazones.

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