domingo, 13 de noviembre de 2016

(DoTae) -Hate- Love -Oneshot-


Título: Hate Love

Pareja: DoTae (TaeYong + DoYoung) [NCT]

Tipo: Yaoi

Géneros: AU | Romance | Humor | Fluff

Clasificación: PG–13

Descripción: TaeYong y DongYoung se odian… al menos así era su relación antes de aquel día.

Notas: Este fue el primer fic de NCT propiamente dicfanho que planeé, pero a pesar de ser tan corto, tardé siglos en terminarlo (todavía sigo llorando por ello) porque adoro demasiado esta pareja, de verdad, son muy idiotas y muy adorables y me los comía bocados por cuquis. Espero que os guste esta cosita.

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        Las personas que conocían mejor a TaeYong y DongYoung, a duras penas podían entender el motivo por el cual se odiaban de aquella forma tan exagerada y siempre estaban de las greñas por ello. Los dos chicos tenían unos caracteres bastante parecidos, ya que ambos eran amables, atentos, cariñosos y, quizás, un poco idiotas —en el sentido de que a veces, las cosas más simples les salían mal o cada dos por tres acababan por los suelos por no fijarse bien dónde pisaban—. Ellos eran demasiado parecidos, con la diferencia de que a DongYoung lo veías venir desde el momento en el que lo conocías y a TaeYong debías conocerlo mucho más para saber realmente cómo era porque no mostraba su personalidad tan fácilmente.

        Nadie lo entendía. Quizás ni ellos mismos entendían por qué se llevaban tan condenadamente mal… pero lo que todo el mundo tenía claro era que no podían estar juntos en algún lugar medianamente pequeño sin tirarse el primer objeto arrojadizo que encontraran a mano a la cabeza.

        Por ese motivo, sus amigos decidieron que lo mejor que podían hacer para que se intentaran llevar más o menos bien —aunque no tenían muchas esperanzas de que les saliera después de todo— había sido llevarlos a ambos a una actividad al aire libre en la que tendrían que cooperar si querían ganar el juego. Sabiendo que eran muy competitivos y que jamás daban por perdido algo, era lo mejor para hacer que su relación fuera más cordial.

        Lo que nunca se esperaron fue el resultado que obtuvieron… pero eso, fue mucho más adelante del inicio de esta historia.

        DongYoung supo que sus amigos le habían tendido una emboscada cuando de repente fueron a su casa y lo sacaron a rastras de ella gracias a la ayuda de su hermano mayor DongHyun; sin embargo, no sabía de qué clase de emboscada se trataba hasta que YoonOh no le quitó el trozo de tela que había tenido tapándole la vista durante todo el trayecto en coche. Una vez el chico pudo ver con claridad, se encontró ante él a la otra mitad de sus amigos y a un chico que no le hacía mucha gracia ver, todavía con los ojos vendados.

        —¿Qué es este sitio y por qué Lee TaeYong está aquí? —preguntó, haciendo que todos sonrieran y que el nombrado se tensara al escuchar su voz.

        —¡Quitadme la venda! —les pidió éste—. ¿Por qué me habéis secuestrado de esta forma y me habéis traído a un sitio con Kim DongYoung?

        En cuanto le quitaron la tela de los ojos al mayor y ambos se pudieron ver, se observaron fijamente durante unos segundos antes de cruzarse de brazos contrariados y mirar para otro lado. Los demás chicos que allí se encontraban, no pudieron hacer otra cosa más que suspirar ante el comportamiento tan infantil que tenían los dos.

        —Queríamos venir todos aquí y pasar un buen rato —comentó TaeIl—, pero como sabíamos que ibais a dar mucho la lata por estar juntos, por eso no os lo dijimos.

        —Vamos a jugar y a pasarlo bien —comentó Ten—. Tengo muchas ganas de ver qué equipo gana.

        —¿A qué hemos venido a jugar aquí? —preguntó DongYoung, sin poder contenerse y estar callado más tiempo.

        Mientras estaba contrariado y mirando para otro lado, se había fijado que estaban en un pequeño pueblo que no tenía más que casas viejas que parecían que se iban a caer en cualquier momento. No había gente por las calles a pesar de que todavía había luz del sol y todo era demasiado lúgubre.

        —A sobrevivir hasta la madrugada a una invasión zombie —respondió YoonOh tranquilamente.

        —¿¡QUÉ!? —gritó TaeYong… y su grito probablemente se escuchó en Seúl, a pesar de que habían viajado dos horas por carretera.

        Algunas horas más tarde, siendo ya noche cerrada, TaeYong y DongYoung se observaban fijamente el uno al otro, echados sobre la pared de una de las viejas casas. Ninguno sabía cómo, pero habían acabado juntos en el equipo para sobrevivir al ataque zombie y sus otros cuatro amigos habían desaparecido del mapa y no respondían a sus llamadas. Supuestamente tenían que colaborar y así poder ganar el juego, pero a pesar de que DongYoung sabía que los dos eran de lo más competitivos, se habían negado a hacerlo y estaban esperando a que algún zombie apareciera y así perdieran.

        Muy en el fondo, el menor quería coger de la mano a TaeYong y correr por el pueblo mirando con aquella mini linterna que les habían dado el mapa con las misiones que debían realizar… pero era una parte muy pequeña de su ser y su cabezonería se imponía a ella.

        —Y… ¿crees que tardarán mucho en venir a por nosotros? —le cuestionó el mayor.

        Pocas habían sido las veces que se habían dirigido la palabra sin estar gritándose o tirándose cosas, así que, DongYoung se sorprendió al oírlo hablar de aquella forma tan calmada. Quizás, podrían tener una oportunidad de jugar un poco si seguían por ese camino y no los cogían antes. De todas maneras, habían tenido que acoquinar 30.000 wons y era un desperdicio si no jugaban un poco al menos.

        —No lo sé —respondió él, igual de calmado—. Quizás no vayan a por quienes no estén por la labor…

        —¿Insinúas que deberíamos intentar jugar para que nos pillen? —cuestionó, encarándose a él.

        —¿Por qué no? Hemos pagado.

        —No creo que tú y yo podamos… ¡AHHHHHHHHH!

        TaeYong no acabó su frase porque de la nada salió un zombie que lo hizo gritar y aferrarse al cuerpo de DongYoung como si fuera su único salvador —cosa que era bastante acertada—. El menor observó cómo el cuerpo del otro temblaba muy fuerte entre sus brazos y cómo el zombie se acercaba paso a paso a ellos, cada vez más cerca. Tenía que tomar una decisión rápidamente y sabía que con las dos opciones que tenía se iba a arrepentir. O se quedaba allí y el zombie los atrapaba o salían los dos por patas y comenzaban a cooperar para jugar, porque irse él solo sin TaeYong no era una opción, ya que los descalificarían a ambos. El equipo debía de estar intacto a la mañana siguiente si querían ganar… y DongYoung quería ganar.

        —Corre —le susurró.

        Inmediatamente después, tomó la mano de TaeYong y ambos echaron a correr, escapando del zombie y comenzando a jugar.

        Puede que las dos o tres primeras horas de juego fueran un suplicio para ambos, porque no se ponían de acuerdo en lo que hacer, en hacia dónde debían dirigirse, en dónde podían esconderse, en cómo debían escapar… pero poco a poco, con cada sobresalto, con cada carrera y con cada misión completada, los chicos comenzaron a olvidar las diferencias que tenían antes y la cooperación fue cada vez más fácil.

        TaeYong y DongYoung caminaban pegados a las paredes de las casas, agarrados de las manos y con todos sus sentidos alerta por si escuchaban el más mínimo ruido. No se habían soltado de las manos en todo el recorrido, en parte porque así era más fácil que no se perdieran cuando echaban a correr, en parte porque el mayor la apretaba tan fuertemente por el miedo que pasaba en algunas ocasiones, que era casi imposible soltarse. En aquel rato, habían pasado más tiempo juntos de lo que lo habían pasado desde que se conocieron hacía ya unos cuantos años y el menor no sabía exactamente cómo debía sentirse hacia TaeYong porque siempre lo había visto como alguien arrogante y maleducado, pero en aquel momento estaba mostrando un lado débil y encantador que lo hacía verse bastante adorable. DongYoung nunca antes había pensado que éste pudiera ser adorable… y era raro.

        Antes de que pudiera ordenar sus pensamientos correctamente, el chico escuchó unos pasos cerca y se tensó. Por el ruido podía decir que eran varios los que se acercaban a ellos. DongYoung miró a un lado y a otro. No tenían mucho sitio hacia el que tirar para esconderse, solo una estrecha abertura entre una casa y otra. Sin pensarlo mucho, empujó al mayor dentro de aquella abertura y se metió él también.

        —¿Qué…?

        TaeYong iba a comenzar a protestar, pero le tapó la boca con la mano para que no lo hiciera y luego apagó la linterna para que nadie viera que estaban allí. Los pasos de los zombies cada vez se escuchaban más y más cerca… hasta que unos largos minutos después, por fin dejaron de escucharse. DongYoung pudo relajarse por fin y le destapó la boca al mayor, notando su aliento cálido chocar contra sus labios por lo cerca que estaban. Al menor le recorrió un escalofrió todo el cuerpo y no supo exactamente a qué se debió. No al menos hasta que el otro cruzó la escasa distancia que los separaba para besar sus labios.

        —¿Por qué…? —susurró cuando se separaron.

        —No lo sé —murmuró TaeYong—. Pero si se lo cuentas a alguien te mato, ¿entendido?

        —Entendido —respondió, volviendo a besar los labios ajenos.

        Cuando los primeros rayos de sol comenzaron a alumbrar el pequeño pueblo que los zombies habían tomado, el juego llegó a su fin. TaeYong y DongYoung fueron los únicos de su grupo de amigos en sobrevivir y, a pesar de que no completaron todas las misiones, sí que hicieron la mayoría de ellas, por lo que se llevaron una plaquita conmemorativa, una placa por la que no se pelearon y que el mayor simplemente guardó en su mochila sin protestas por parte del otro, levantando las sospechas entre los otros cuatro.

        —No se están tirando los trastos a la cabeza —murmuró Mark—. ¿Nuestro plan ha triunfado?

        —Eso parece… —respondió TaeIl.

        —Yo no me lo creo —comentó Ten—. Pellizcadme, por favor.

        —No estás soñando —le dijo YoonOh, haciendo lo que le había pedido.

        Ninguno de ellos estaba soñando, pero tampoco podían creer que su plan para hacer que sus amigos no se odiaran hubiera funcionado… lo que ninguno de ellos se imaginaba siquiera es que hubiera funcionado tan bien que ahora, TaeYong y DongYoung ya no se odiaban… sino que un sentimiento mucho más fuerte había comenzado a ocupar sus corazones, uno del que ni siquiera ellos eran del todo conscientes pero que se anclaría en sus pechos y crecería cada día más y más.



Notas finales:

—El nombre real de DoYoung es DongYoung, por eso lo he estado llamando de esa manera a lo largo del fic.

—El hermano de DoYoung es Gong Myung, miembro del grupo 5urprise y más actor que cantante, pero también se le da bien la música. Su nombre real es DongHyun, por eso uso ese nombre aquí.

—YoonOh es el nombre real de JaeHyun.

—Solo aparecen los miembros de NCT U porque fue cuando debutó esta unidad que comencé a escribir este fic y luego ya no había cabida para los demás porque me faltaban personajes.

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